OLIVIA
Las últimas 24 horas habian pasado como un borrón, desde que Ivar conversó conmigo explicándome el tema que nos envolvía y todo habia pasado rapidamente.
La ansiedad cada hora era más grande y no sabía qué hacer para calmarme, porque si pensaba que mi vida habia cambiado completamente al encontrar mi compañero, mudarme y dejar atrás todo al abuso que sufria.
El enterarme que no tenía uno, sino dos compañeros, le daba un giro de 360 a todo.
“Dos compañeros”, pensé mientras doblaba la ro