OLIVIA
Bueno, la necesidad es una mierda.
Fruncí el ceño y suspiré con fastidio mirandome en el espejo, debia bajar a desayunar, pero por alguna razón estaba molesta y Kira también.
–¿Qué sucede? –le pregunté–. Puedo sentir que estás molesta y eso me hace molestarme también y no sé porqué.
–No lo sé –se quejó gruñendo bajito.
Volví a suspirar y me alisé la polera antes de salir del baño, salí de la pieza viendo la puerta cerrada de la pieza de Iker y mi ceño se frunció aún más aumentando mi