Aleksei Reznikov había escuchado absolutamente toda la pequeña conversación que ella tuvo con Uwe antes de que muriera. Y si intentaba hacerse la desentendida, el heredero ruso le dispararía en la cabeza sin temblarle la mano.
Girando sobre sus talones, lo enfrentó. Cara a cara.
Él dio un paso más a ella para acorralarla contra la puerta, pero Annelise no se dejó intimidar, solo se encargó de sostenerle la mirada para mantenerlo a raya mientras pensaba en las palabras correctas.
—Negarlo no te