El silencio lo envolvía todo, pero no era un silencio incómodo. Era solemne, lleno de significado. El aire estaba cargado de energía, con una mezcla de magia y tradición que parecía envolverme. Sentía cada respiración, cada latido de los que estaban presentes.
Arthur estaba frente a mí, tan sereno como siempre, pero sus ojos reflejaban algo más. Una mezcla de amor y respeto que me desarmaba. Yo, que había enfrentado batallas, que había cargado con dudas y heridas, ahora estaba aquí, temblando p