Capítulo 58: El ritual.
Me desperté con el cuerpo entumecido y una sensación de peso en las extremidades. El aire era espeso, cargado de humedad y un leve olor a moho. Abrí los ojos lentamente, parpadeando para acostumbrarme a la oscuridad. A mi alrededor, las paredes parecían de piedra antigua, cubiertas de inscripciones que no reconocía. La luz provenía de antorchas colocadas a intervalos regulares, pero el lugar no era más que una mazmorra… o unas catacumbas.
Mis manos estaban encadenadas, pero eso no era lo que me