CAPITULO 74 Justo. Un hombre como yo
Jace había llenado los baches y compuesto la escena una y otra vez desde hacía cuatro días. Cada vez que lo hizo, sintió que los deseos homicidas lo ganaban y tuvo que contener el impulso de pedir a Matt que contratara al mejor francotirador para eliminar a esa basura de la faz de la Tierra. Cada vez, se calmó y pensó en que su primera tarea, su esencial labor era Tina. Ayudarla a sanar, a creer de nuevo, a vivir. Era tanto un deseo suyo, como una necesidad, y pronto devino en obsesivo pensamie