Blanche:
A pesar de que está suspendido a una buena altura, el sujeto que nos apunta con su arma es más que reconocible.
Linus Menken.
Además, está posado en la escalerilla del helicóptero como si fuera un temerario.
Veo que la luz roja del infrarrojo me apunta directamente, y antes de que pueda meter un volantazo, el proyectil se estrella contra el parabrisas.
—¡Hijo de puta!- brama Alexis a mi lado.
Parpadeó un par de veces.
El cristal del coche en el que vamos es blindado. ¡Gracias a Eván!
S