Tres meses después:
Sonée:
Los pies me duelen y siento la espalda tensa.
Trabajar en el café Sancerre cinco horas cuatros días a la semana es un horror, pero al menos la gente paga buenas propinas, al dueño le gusta vender los dulces que cocino, y a los clientes les gusta comerlos.
Me doy un duchazo rápido, me cepillo el cabello y me meto a la cama sin siquiera vestirme. Estoy exhausta.
En algún momento de la noche, él se coló en mi sueño.
Sus manos suaves y sus besos tibios sobre mi hombro me