Licia:
El lugar es idílico.
Pareciera un paraíso terrenal.
La casa y la playa cerca podrían hacerme olvidar la jodida situación en la que estoy si ese par de engendros del demonio no me atormentara día y noche con sus gritos y chillidos.
Nikola no hace ningún esfuerzo por frenarlos, por el contrario, los contempla con orgullo y les apaña todas las travesuras.
Sé que Alexis no está muerto y mucho menos esa perra, porque la maldita llama a cada hora.
El sonido del tono del celular de Nikola tampo