Alexis:
Somos un grupo desarrapado y golpeado.
Pero estamos vivos para pelear otro día.
Los médicos en el San Pietro corrieron a nuestra ayuda y a los veinte minutos de llegar, me llamó Igor.
—Cuéntame.- le dije.
—Eran unos cien hombres. Atacaron desde diferentes flancos y traían artillería pesada. Si hubiésemos estado en la antigua Ciudadela hubieran tenido éxito, pero desde que el Señor Eván reforzó nuestras defensas somos inexpugnables.
—¿Eran agentes de la Interpol?- interrogo.
—No. Eran m