Blanche:
Despierto de golpe.
Alguien está tocando a mi puerta.
—Moya Ledi, sus hijos están despiertos y preguntan por usted.
Parpadeo un par de veces, tomando nota de que estoy toda desgreñada, adolorida entre los muslos e incluso me arden los pechos.
—S…sí, estaré con ellos en un momento.
A mí lado en la desastrosa cama, duerme el animal que estuvo chingándome anoche como si él fuera un semental rabioso y yo una potra en celo.
Esta mañana, Morte tiene una sonrisa de puta complacida en su cara,