Blanche:
Me compuse la ropa como pude, busqué mi bolso y salí de allí con las piernas temblorosa.
No había dado dos pasos fuera, cuando Alexis me tomó del codo nuevamente y me volteó de regreso a sus brazos, besándome con una brusquedad que me dejó sin aliento. Clavándome los dedos de su mano en el mentón.
Parecía como si no me hubiese besado en años.
—No te comportes mal conmigo, baranina. Recuerda que soy un impedido físico.- se burla contra mis labios, y yo le devuelvo un puchero.
Me muerde