Blanche:
Lo veo sacarse la verga por la bragueta de su pantalón, y me subo la falda, acomodándome el panty de lado, ofreciéndole mayor espacio y se clava en mí. Con una furia que me pone los ojos en blanco.
Moviéndose, follándome con rudeza, contra la pared.
Mientras su madre y su esposa conversan aquí mismo. Del otro lado de al menos diez estanterías de vino.
—Licia, querida…sé que esto es difícil para ti, pero…- oigo hablar a Nikola, quien se pasea por aquí cerca.
—Alexis quedó impotente des