Valery:
Su guardaespaldas me trajo de regreso y la Señora malhumorada me preparó un baño, me sirvió la cena y me dejó encerrada en la habitación.
Me contemplo al espejo. Acariciando el desastre sobre mi cabeza con los dedos.
No voy a llorar por la perdida de mi cabello, es algo que podré recuperar rápidamente, sin embargo son las dos de la mañana, y Liu no regresa.
Temo pensar en donde pueda estar…y más con quién.
Mi alma se agita de dolor al considerar que pueda estar pasando la noche en brazo