Al escuchar a Isabela llamar al todopoderoso Maison por su primer nombre y con semejante petulancia, Francis sintió que el mundo le daba vueltas. ¿Cuál es la verdadera relación entre mi jefa y el presidente Maison?, se preguntaba, en pánico. ¿Cómo se atreve a hablarle así?
Betane, al notar el estado de choque de su colega, le dio un codazo:
—¿Qué haces ahí parado con cara de despistado? Come ya.
Francis bajó la cabeza, intentando procesar la escena. Para él, aquello solo confirmaba una cosa: Is