Maison desvió la mirada. Cuando volvió a hablar, su voz era más baja; no era exactamente suave, pero tenía una contención diferente a la habitual:
—La presión en una startup es muy alta. Estás demasiado delgada, Isabela. Sería una pérdida para KI Technology si te fueras de forma tan repentina por problemas de salud.
Isabela lo miró fijamente por un momento. Se dio cuenta de que él la evaluaba físicamente para confirmar lo que decía. Había muchas cosas que podría responder ante esa lógica fría,