Pude haberle insistido toda la vida, y toda la vida él hubiera dicho que era demasiado arriesgado, que no quería morir, por eso esa tarde al entrar al taller, tenía la firme convicción de salir de él con Jefferson a mi lado.
—Espero llegar a un acuerdo con Tigo — le dije mientras le entregaba una llave, ya no trabajaba ahí, pero tenía que convencerlo de alguna forma, así fuera solo pasándole herramientas —la otra semana entro de nuevo a estudiar y tengo que hacer esto antes.
—¿Y ahora qué? —con