Las personas dentro del helicóptero parecían estar bien, y un grupo de policías cayó sobre ellos a penas las hélices dejaron de girar.
Emili se metió de nuevo en la torre del reloj y miré a Jack que daba ordenes a diestra y siniestra.
—Me equivoqué —le dije, me sentí confundido y estúpido —confíe en Raúl y su hija y nos traicionaron y ahora Jefferson puede estar muerto —Jack volteó a mirarme y me tomó por los hombros.
—Creías que hacías lo correcto —me dijo y sentí tanta impotencia que los ojos