Cuando desperté en la mañana, tenía el cuerpo adolorido, Meredith estaba a mí lado y me abrazaba desde atrás con fuerza. Apagué la alarma del reloj que estaba junto al nochero y me quedé mirando el atardecer. La noche anterior hicimos unos reunión con Jack, a través de una llamada ya que las chicas no lo quisieron en la casa, y también con el hombre encargado de la seguridad de Amelia. Habíamos elaborado una especie de plan para poder llevar a cabo todo lo que teníamos en la mente, principalmen