POV de Hugo
Aún puedo sentir el calor en mi piel donde la toqué.
No es una herida, sino una huella.
Una marca que se quedó en los huesos, como si el fuego hubiera venido solo para dejar un rastro.
Clara duerme ahora, por fin, después de que Lyra le diera un sedante hecho con brebaje lunar.
Pero incluso dormida, no descansa.
Su mano izquierda a veces brilla tenuemente, como un relámpago pequeño que no sabe hacia dónde ir.
Juan está en la puerta, esperando órdenes.
—¿Seguro que no quieres a otro