POV de Hugo
Hay noches en las que el viento trae un olor imposible de borrar.
Esta noche, ese olor es mi propia rabia.
He regresado a la oficina a medianoche.
El cielo afuera está completamente negro y el edificio entero parece vacío.
Pero sé que alguien aún está aquí, porque Rivens no deja de gruñir dentro de mi pecho, impaciente.
Está aquí, susurra. El que la tocó.
Camino por el pasillo sin hacer ruido, hasta que encuentro una sombra en la sala de entrenamiento subterránea.
Juan.
Está solo, g