5. Un paso a la vez
Por primera vez en muchos años, veo un reflejo de emoción en sus ojos. Quizás no sea amor, pero definitivamente ella siente pena por mí. Y eso es increíble.
Estoy en el consultorio de la clínica de mi abuelo. Su médico de cabecera, amigo, y socio hace la inspección de mis heridas con mucho detenimiento. La enfermera anota cada una de sus palabras, mientras mi madre observa como un halcón.
Me quedaré en la clínica durante varios días por orden de ella. Necesita que revisen milímetro a milímetro