29. Bajo control
— Alina. ¿Crees que es buena idea? — preguntó Samara, mirándome con aprehensión— Tengo un poco de miedo. A penas han pasado dos días desde que regresaste de tu viaje. Esperemos que pasen unos días más. Kedar, todavía te mantiene vigilada ¿cierto?
— Sí, lo sé, pero mi situación no va a cambiar. Al menos no por ahora. Por más que le insistí, no quiso retirar a su gente. Lo único que pude lograr fue convencerlo para que no pusiera más de un guardaespaldas. Del resto todo sigue igual.
— Pues con ma