38. Aquí hay alguien
—Señor, parece que alguien se nos adelantó. La caja fuerte está vacía y encontramos dos maletas repletas de dinero, pero están abiertas. Como si alguien las hubiese revisado.
—Maldición —gruñó Kedar— Entonces, ¿no tenemos nada?
—Bueno, señor… hallamos un bolso de mujer arriba, junto a las maletas.
—¿Y? ¡No te quedes ahí parado! ¡Revisa qué hay dentro!
—Ya lo hice, señor. Solo encontré artículos personales. Nada de importancia.
—¿No había ninguna identificación? —preguntó Kedar, casi perdiendo l