43. Lo que dije
—Oigan, chicas. Reunión más tarde en la biblioteca. Tengo que delegar los temas para la exposición. Las esperamos allá. Y no lleguen tarde. Son muy pocos los temas interesantes.
Asentí con una sonrisa hacia nuestra compañera, Gladys, mientras Samara terminaba de recoger sus cosas.
—No entiendo por qué ella es la encargada de delegar los temas— refunfuñó Samara— Deberías ser tú. Eres la mejor de la clase. En este momento tiene el control de todo. Me cae gorda. Deberíamos hablar con el decano. Él