Un par de días después, mientras preparaban el desayuno, Valery habló con voz suave.
—Deberías salir con Mike hoy. Desconectarte un poco —dijo Valery, acercándose a él con una suavidad casi instintiva.
Jacob la observó, leyendo más en su mirada de lo que ella decía.
—¿Estás segura? —preguntó, apoyando una mano en su cintura, buscando anclarse a ella.
—Muy segura —respondió, arreglándole el cuello de la camisa con un gesto lento, casi acariciante—. Te hará bien… despejarte, reír un poco. Yo me en