Metros más adelante subió al primer taxi que vio y le pidió al conductor que la llevara a casa.
En todo el camino, los pensamientos la devoraban.
Tal vez no debí aceptar este compromiso... Tal vez fui demasiado rápida, demasiado humana... Sus manos temblaban sin poder controlarlo, o tal vez eran sus propios dedos, tan fríos como su corazón en ese instante. Los humanos... Siempre traicionan. Siempre vuelven al pasado. Una parte de ella gritaba que estaba exagerando, que no había visto nada defini