Isabella y Oliver entraron juntos a la audiencia, Matilde, el fruto del amor que alguna vez los unió, ahora los demandaba para obtener su emancipación.
"¡Es absurdo!", se repetía Isabella. Estaba lejos de comprender el rumbo que habían tomado las cosas desde aquella mañana en que se despidió de su hija luego del desayuno, hacía una vida atrás. Matilde ya no era la misma, ninguno era el mismo, reflexionó, mirando a Oliver en la silla de ruedas a su lado.
La muchacha llegó usando gafas oscuras, av