Mundo ficciónIniciar sesiónLa atmósfera se espesó, cargada de una electricidad que quemaba el aire entre nosotros.
Nuriel se acercó con esa brutal confianza que siempre mostraba cuando quería tomar el control. Sus brazos me atraparon, fuertes, apretándome contra su cuerpo. Sus manos no dudaron en recorrer mis caderas con un deseo tan palpable que me hizo temblar, un fuego voraz que se extendía por mi piel.Me mordió los labios con hambre, sedienta y desesperada, mezcla tóxica de necesidad y feroz tern






