Mundo ficciónIniciar sesión—No sé cómo pueden tenernos así tanto tiempo. Ya casi no siento los brazos. Ni siquiera nos han dado comida. ¿Acaso planean asesinarnos?
La voz de Rose resonó cerca de mí, quebrada por el cansancio pero aún aferrada a un intento de mantenerse firme. Era como una chispa débil en medio de un pozo oscuro, un murmullo que luchaba por no extinguirse. Apenas lograba escucharla. El hambre me envolvía como un sudario. El dolor se había vuelto parte de mí, un






