Mundo ficciónIniciar sesión—Rose tenía razón… —murmuré con amargura—. Siempre la tuvo sobre ella.
Me llevé una mano a la frente, intentando contener la frustración y el dolor acumulados. Esther lo había planeado todo. Quería apartarnos del camino… y casi lo consigue. —¿Dónde está ahora? —pregunté, con la voz endurecida. Nuriel negó despacio. —Desaparecida. Pero no podrá ir muy lejos. No después de lo que hizo. Tarde o temprano la encont






