—Buenos días, Ares.
Saludo Esther al cruzarse con el magnate en las escaleras, la mayor se había despertado 1 hora antes qué Ares, y había bajado a ayudar con el desayuno a Leticia, y en ese momento se encontraba de camino a despertar a su hija, y a ver cómo estaba su nieto; Ares se dio cuenta de aquel detalle e hizo una nota mental para informarle a Pilar de que debería comunicarle a sus padres de que ellos compartían habitación, pues no sería conveniente de que Esther o Rosamel ingresarán al cuarto y los encontraran… desnudos, porque definitivamente Ares tenía pensado dormir de esa forma desde ese día en adelante.
—Buenos días, Esther, ¿pudo descansar bien?
—Muy bien gracias, acabo de despertar apenas hace 1 hora, tenía planeado hacer el desayuno, pero Leticia casi no me dejó ni siquiera ayudarla.
—Eso está muy bien, usted es una invitada, no tiene por qué…
—Ares, soy consciente que soy una invitada a la fuerza en este lugar.
—No señora Esther, se equivoca…
—Niño, si tú no estuviera