Ares fue paciente con su madre, escuchó atentamente cada regaño que esta tenía para él, después de todo, fueron meses de ausencia, de un silencio que a Elizabeth le inquietaba.
Quizás las emociones que Ares sentía en este momento reflejaban su amor y preocupación por Caleb, tal vez se debía a que había visto la desolación y la tristeza en el rostro de Esther, fuese lo que fuese, en ese momento se sentía el peor de los hijos, por el solo hecho de haber pensado en acabar con su vida, la culpa lo