Ares sentía que el aire ingresaba a él con mucha más facilidad que tan solo unos días atrás, no podía creer cómo su vida había cambiado, no podía creer como Dios y el universo le había dado la oportunidad de encontrarse con ella, de salvarla, de estar con Pilar y de otorgarle la oportunidad de poder enamorarla.
Y mientras Pilar se adaptaba a lo que era la mansión, al menos el interior de esta, el gran magnate comenzó a mover sus hilos.
Lo primero que Ares hizo, luego de enviar a alguien a conseguir la historia clínica de Pilar, fue contratar a uno de los mejores grupos de investigación del país, necesitaba saber qué era lo que había sucedido, porque él en verdad creía en Pilar, ella jamás hubiese engañado al patético de esposo que tenía, entonces, ¿cómo era posible que simplemente resultar embarazada de un desconocido?
Y mientras Ares planeaba su siguiente movimiento con su corazón lleno de esperanza, en la mansión Duarte, las cosas eran un tanto diferente.
Daniel vagaba por la mansió