La noche había llegado, una muy diferente a la anterior, Pilar no solo estaba más relajada, sino que en verdad se sentía segura en aquel lugar, y aun así, le temía a las pesadillas, tanto, que durante el día no se atrevió a preguntarle Ares, si ella seguiría permaneciendo en esa habitación, junto a él.
Podría decirse que la mente de Pilar estaba confundida, colapsada, y no sería para menos, tampoco era como que esta mujer estaba dispuesta, a simplemente aceptar cualquier insinuación de aquel ma