Ares se había levantado a primera hora de la mañana, y aunque su deseo mayor era quedarse al lado de Pilar, sabía muy bien que no podía hacerlo, porque tenía una misión que cumplir.
Lo primero que hizo al bajar, fue darle instrucciones al personal de servicio, aclararle simplemente por las dudas, que en la mansión Zabet la señora era Pilar, y se la debía tratar como tal, cada uno de los empleados debían estar a su disposición, procurando siempre su bienestar, y por supuesto que nadie debería sa