Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl cielo estaba gris. No tormentoso, no desgarrado. Solo... gris.
Como si incluso el día entendiera que debía guardar silencio.
Nos reunimos al pie de la Colina de Alzhan, donde las hogueras aún dejaban cicatrices en la tierra. Miles de personas, en su mayoría enlutadas, se arremolinaban en círculos concén







