82: La confesión.
—¿Sabes qué ocurre con tu hija y Landeros?
La voz del padre de Landeros rompe el silencio pesado que se había quedado en la sala.
Cambiando de tema.
Mi padre levanta el vaso que acaba de servirse y lo gira entre sus dedos antes de beber un trago lento.
—Problemas que tienen solución.
Responde con calma, aunque en su voz todavía se nota el enojo de la reunión.
El hielo choca contra el cristal cuando deja el vaso sobre la mesa.
—Hay que dejarlos que lo solucionen —continúa el padre de Landeros—.