Escucho lo que Víctor menciona y veo a Itzel bajar la cabeza.
—Ella es muy buena en lo que hace, y es de confiar —le dice Nero, con la voz firme, mientras acomoda la corbata que se le resbala del cuello.
—Sabes la única regla, y también sabes que uno de los dos debe irse —agrega Víctor, su mirada recorriendo la habitación y mis sentidos se tensan. Mi corazón se acelera, como si supiera que algo estaba por suceder.
Ambos salen, dejando un silencio momentáneo que es rápidamente interrumpido po