52: Silencio entre las sábanas.
Camino hacia la cama despacio y noto la sonrisa que se le dibuja en los labios.
Le doy un pequeño empujón en el hombro, más por orgullo que por verdadera intención de apartarlo.
Pero de un momento a otro todo cambia.
Me levanta.
Un pequeño jadeo escapa de mi garganta cuando sus brazos rodean mi cuerpo y me alza con una facilidad que me sorprende. Antes de que pueda protestar ya me está dejando sobre la cama.
El colchón se hunde bajo mi peso.
Y él se inclina sobre mí para besarme.
Pongo m