El diseño de una reina
El silencio en la suite principal era pesado, roto solo por la respiración acompasada de Elena, quien finalmente había sucumbido a un sueño profundo nacido del agotamiento y los analgésicos. Leonor la observó un momento desde el pie de la cama. Su hija se veía pequeña, casi desvanecida entre las sábanas de hilo egipcio. Para Leonor, esa fragilidad no era digna de lástima, sino una debilidad que debía ser erradicada si querían sobrevivir a los Blackwood.
Caminó hacia el r