El intercambio cruel
La brisa del parque pareció congelarse en el instante en que la palabra "compromiso" salió de los labios de Elena. Alexander la miró fijamente; la furia que antes amenazaba con desbordarse se transformó de repente en una capa de frialdad absoluta, una máscara de hielo que ocultaba el abismo que se acababa de abrir bajo sus pies.
—Está bien —dijo Alexander, y su voz sonó inusualmente baja, desprovista del trueno habitual, lo que la hacía aún más peligrosa—. Veo que no hay m