—Buenas tardes, señorita, ¿en qué puedo ayudarla? —le pregunta la recepcionista que la atiende en la clínica.
—Buenas tardes —la saluda Giorgia y por un momento vacila, al no saber cómo explicarse—. Hum, yo... —Se inclina sobre el mostrador para acercarse a la recepcionista y bajar la voz—. Quiero hacerme unos exámenes para detectar rastros de drogas en mi sistema.
La mujer se pone seria y parpadea, antes de teclear en el ordenador.
—¿Puede explicarse mejor, señorita?
—Sí, es que yo ten