Julian siente que su organismo está acelerado y que tiene el corazón henchido por la emoción y por un sentimiento que no sabe nombrar, un sentimiento desconocido para él hasta entonces, tiene que andarse con mucho ojo para no chocar contra nadie o contra una pared. Sigue recordando la fabulosa cita que tuvo con Giorgia y está bastante segur de que deben tener muchísimas más. Está feliz como nunca antes y se siente como un dios. Ahora tiene algo que no sabía que necesitaba tanto.
Sabe que parece