Durante el desayuno en el restaurante del hotel y durante el recorrido por las instalaciones de la Represa Hoover, Julian no ha podido dejar de mirar a Giorgia, como tampoco ha podido dejar de pensar en la noche anterior y lo que hicieron.
Es extraño que aunque su cuerpo no sea lo que a él le gusta, su coño se hubiese sentido tan perfectamente bien asfixiando su verga mientras ambos alcanzaban el clímax. Ha estado dentro de muchos coños, oh, vaya que sí, pero ninguno se ha sentido igual de bien