ELARA
Intento liberarme de su agarre mientras él presiona todo su cuerpo contra el mío. Su pecho ruge contra el mío mientras me encierra entre el muro y su calor.
—Mi gatita —ronronea Maddox, lamiendo y rozando mi cuello.
—¡Lucas! —escucho gritar a Ryden a través del vínculo, seguido por el estruendo de una puerta y pasos corriendo. —¡Ellie, haz algo! —Jamás lo había oído tan desesperado.
—No quiero hacerte daño —le digo.
Lucas golpea la puerta del dormitorio. Mierda, está cerrada.
—¡Hazlo, Ell