Lucas me lleva a casa. Espero que mis padres estén allí, pero cuando llegamos, su auto no está. Salto de la camioneta y me comunico con ellos por el enlace mental, esperando que no estén lejos o que ya vengan de regreso.
—¿Dónde están? —pregunto.
—Estamos haciendo las compras, ¿qué pasa, Calabacita? —responde papá.
—Estoy en casa, vine a recoger unas cosas, pero no están aquí.
—Debes habernos perdido por poco; la ventana del baño está abierta. Si nos hubieras avisado, te habríamos esperado.
—To