Vicky mantenía a Tory fuertemente abrazada, como si con la presión de sus brazos pudiera crear un escudo invisible contra todo lo que las rodeaba. La camioneta avanzaba sin detenerse; el traqueteo de las ruedas sobre el camino de tierra hacía vibrar el piso metálico, y el aire estaba cargado de miedo. Desde las ventanas polarizadas no se distinguía nada, solo sombras que se deslizaban de un lado a otro.
Los hombres hablaban en español entre ellos, creyendo que ella no entendería, pero Vicky hab