La furia aún quemaba en el pecho de Konstantin. Hacía más de una semana que Kira había desaparecido, raptada en medio del caos de una boda que terminó en masacre. Habían desmantelando más de la cuarta parte de todos los negocios japoneses.
El padre de Satoru muerto, disparos, cuerpos, sangre y luego… el vacío. Desde entonces, ni un solo rastro de ella. Ni una maldita pista. Hasta ahora. La policía corrupta hizo un aparato y solo publicó que fue un enfrentamiento entre bandas de la mafia, sin me