Emboscada elegante.
Aras Köksal
Últimamente la mansión se estaba convirtiendo en un centro de huéspedes y hoy parecía tocarle el turno al tío Orhan.
Reconocí el coche antes de que el guardia abriera el portón de la mansión. Su presencia allí, un martes por la noche, no era una coincidencia. Solté un suspiro de fastidio mientras apagaba el motor. Sabía perfectamente lo que venía: Orhan no había perdido el tiempo después de lo que escuchó en la oficina más temprano. Había corrido a la casa para soltar su versión